domingo, noviembre 23, 2008

Amores y demonios

Existía una vez un hombre que tenía años de estar emparejado. Vivía, sobrevivía a veces, y el resto del tiempo compartía monotonías, cariño y compañía.

Existía una vez una mujer que tenía años de estar emparejada. Había dejado amigos y familia por ir tras él, sacrificaba lo que fuera por su compañía, soportaba fríos inhumanos, trabajos esclavos y una compañía agradable y a veces, cariñosa.

Existía una vez una vez otra mujer, ésta empezó a hacerse amiga del hombre, él le llamaba a diario, desde el extranjero. Cartas, regalos, llamadas, música.....tres meses de delirio...

Existía la mujer emparejada hace años que empezó a notarlo aún más distante, distraído..., y su perspicacia no la engañaba, él le dedicaba tiempo a ella, mucho tiempo....la engañaba al ocultarle que se comunicaba con ella, todo era la pura clandestinidad.

Existía la mujer ilusionada con el hombre juguetón.

El juguete se les rompió, a él su relación, a ella su razón de estar viviendo lejos de su tierra y sus allegados, a ella el corazón...

Qué cotidianeidad....

(extracto de una situación cualquiera, en un país cualquiera, relato de la esquina, comentado en la pulpería y olvidado bajo tequilas en cualquier cantina de la ciudad)

8 comentarios:

Amorexia. dijo...

Nadie lo dijo como Serrat amiga.

Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio...

Saludos a deshora.

Palas dijo...

una cruda realidad...

volvere! auch...

dolor de muelas dijo...

a todos nos pasa alguna vez, y a los que no... pues engañad@s sean!

delfin en libertad dijo...

Triste relación en la que todos pierden. Saludos

Julia dijo...

Pasa, pero pasa como todo.
Como la ciruela: pasa.

Bohemia dijo...

retazo de una realidad
BSS

Alicia M dijo...

Querida hermanita...si las cosas se terminan, no hay arreglo. Pero es mejor que la costumbre...no? Besos. Te queremos siempre.

El Orfebre Segismundo dijo...

El tequila.... bendita medicina!