viernes, octubre 26, 2007

Médicos, radiografías y botellitas






Resulta que enfermarse es asunto tedioso, doloroso y frecuentemente mocoso o purulento.




Hay botellitas de remedios por doquier, envases en la refrigeradora con la mejor pócima de la abuela, más la pastilla que te regaló la vecina y el jarabe que curó a tu pariente.



Generalmente da temor, el enfermarse es perder la omnipotencia, que se cree. Todos pueden decirse sabios en mortalidad y estar seguros de ella. Bravo! Así es....pero del dicho al hueco.....hay un trecho a veces más tortuoso que angelical.




Que a la amiga le dolía el ovario, que el amigo se torció un tobillo, que el novio fue nebulizado por asmático, que la abuela se curó del cáncer, que al desgraciado ni gripe le ha dado. Si por nombrar padecimientos, quejas y somatizaciones se tratase.....los blogs del mundo serían finitos.



Pero llega ese día, diferente a los demás, en que ya el cuerpo grita, generalmente intentado ser atendido (al fin!) por ese su dueño tan ausente y absorto en otras cosas menos en acordarse que al menos como vehículo, éste sirve. Recalco, grita.....




Mocos que impiden sostener la cabeza, sinusitis que impide bajarla, dolor de cuerpo que provoca querer quitársela, picazón que desearía poder guillotinarla. Enfin, de todo.....falta de aire, dolores, hinchazones, manchas, sangrados, fluidos olorosos (y no Chanel ni Jean Paul Gaultier) e impedimentos para hablar, ver, oír o caminar. Insisto, la lista sigue, y ni el mejor vademécum cuenta con todas las que aún no se dejan escribir.




Entonces, suena aquella sinfonía lúgubre diciéndonos suave y seductoramente al oído, casi respirándonos tibiamente en el lóbulo....."hay que ir al médico...". Las fases del duelo se pasan en "fast forward", incluyendo desde la negación de "no tengo plata", "yo puedo solo(a)", "no quiero hacer filas".......hasta la aceptación de tomar un directorio y pedir cita, o llamar a la clásica amiga hipocondríaca que siempre te dirá cual es "el o la mejor".






Si quiere gastar, sobra la oferta....cualquier comprador compulsivo se la ve en aprietos para saciar su compulsión, dada la oferta que puede aumentar como el CO2 en hora pico vehicular. Así mismo, habrá también banquetes en bandeja de plata para aquellos que deseen un fin de semana al mejor estilo "hotel" pero en una habitación hospitalaria con pantalla plana, menú a la carta y pinturitas baratas pero aparentes, para todo acompañante, claro está, el paciente ni ve, ni menos le importa (así es cuando uno se siente mal, no?)





Enfin, el sentirse mal hace que se termine en la sala de espera de algún nosocomio, manicomio o consultorio. Hay desde revistas gringas (pa que el que no habla inglés o no le gustan las modas se joda pero la tome en sus brazos como ese macho bravío que se ve sabe lo que está leyendo) hasta esas de economía que hasta al financista le dan pereza, o la "última" Vanidades de cuando Diana estaba paseando en yate con Dodi por Saint Tropez. Touchée.....




Claro, los escenarios siempre pueden ser peores, puede no haber revistas del todo! Ni las de 1985...rotas y con sellos del médico que dice "propiedad de....". Puede haber muchas personas, filas "de a parado"y papeles con horrores ortográficos que digan "equipo malo" (esto después de 4 horas de espera y sin revistitas ni agua "electro pura").




Pero toda esta travesía apenas comienza antes de ver al afamado galeno ( o al menos, es de suma importancia que él o ella así se sientan) que te verá, y vos lo verás, y habrá, ojalá..un cruce de miradas. Vamos bien, no?



Ahí normalmente inicia el cuestionario, dejás de ser persona, pasás a ser paciente (entiéndase paciencia, inmóvil, maceta o cualquier objeto estático) y la persona que tiene gabacha empieza con preguntas de sí o no, específicas, impacientes.......




Se da un espacio para explicar el padecimiento, hay algún tipo de exploración, que puede ir desde auscultar hasta no tocar. Luego aparece la libretita.....y vienen las recomendaciones, los análisis pertinentes y los fármacos.




Con los fármacos viene una gran dosis de poder, se escribe de manera rápida, con letra prácticamente ilegible, y se ponen siglas, puntos, comas.....que el paciente impaciente no entenderá. Puede haber creaturas curiosas que osen preguntar, para qué, qué hace o qué me va a provocar. Ahí el poder se revienta como dinamita del "Correcaminos". Generalmente, a menos de que haya amistad o cariño, la respuesta será la misma: "para que se sienta mejor, no se preocupe". El que siga con dudas tendrá siempre internet y un largo prospecto escrito para quienes tienen menos de 40 y ven la letra.




Resumiendo, hay un cuerpo, que generalmente es el propio, que sufre, se altera y se contrae cuando se ve un médico. Hay ansiedad, que no se quita, hay incertidumbre, que se aumenta, hay irrespetos, que se soportan.


La psique se altera, cuando se observa expectante a aquella persona que está capacitada para interpretar un resultado y lo que hace es hacerte esperar, o esperar que le veas superior.

La psique sufre cuando antes de verte "formalmente" ya te interpretan patologías con certeza bíblica.

El autoestima se desmorona cuando te aseguran enfermedades terminales a mediano plazo.

La depresión se implanta cuando ven una radiografía y te dicen sin asombro que habrá que repetirla, porque no se ve 100% normal, solo 99%.

Las órdenes evaporan lo que de autoestima quedaba.


Toda afección física se verá alterada por su componente casi siempre ignorado: el psicológico. El cáncer crecerá feliz, pues el sistema inmune se suprimió, la hipertensión será un globo de helio, porque el estrés se aumentó, el enfisema se desarrollará, porque ante tanta angustia, más comprensiv el palito de tabaco que el doctor.


Intriga: si te ven feo por fumar, si te señalan encías sucias visibles solo a sus ojos, si te aseguran cínicamente un frasco en tu mesa de noche en que poner tus amígdalas si lo que querés es tenerlas cerca tuyo y si te atemorizan sin compasión? Es prevención visitar un médico?


8 comentarios:

Silvia dijo...

Hm...interesante post este.Aunque a pesar de todo,pienso que las prevenciones sí sirven en muchos casos.
PD:Te quería preguntar cómo has podido incluir en tu blog el enlace de 'salvar delfines'.Llevo intentándo ponerlo también en mi blog varias veces,pero no puedo!!Si pudiéras ayudarme y contarme como lo lograste,te lo agradecería muchísimo.
Te mando muchos besos.

Alicia M dijo...

Si, querida Mariela...prevenir en salud, es primordial. Todo es curable ...a tiempo. Hay cosas que no avisan, entonces tomar algunas medidas para que no sucedan, es bueno. Si te gusta tanto fumar...no puedo decirte que lo dejes...pero deberías plantearte, qué tiene más valor, si tu vida que es única, o un placer que puede suplantarse por otro! Bernard Shaw decía que su jardinero, que no fumaba, tejía! Un beso.

ElPoeta dijo...

Mariela querida, me siento solidario contigo porque detesto ir a visitar el médico... casi prefiero el hospital, pues mi pereza es legendaria y al menos allí estás en la cama y el médico viene a verte en lugar de tener que ir tú a buscarlo. También me encanta fumar y todos los médicos te dicen lo que tienes que hacer para dejarlo, dando por hecho que eso es lo que quieres... Podrían al menos preguntar primero. Un beso, amiga

Geisha dijo...

Errar es de humanos, sii. Y los médicos se equivocan. Me voy a urgencias porque tenía un ojo rojo, y me mandan antibióticos. Me voy a mi oftálmologa, y me dice, pero bueno como que te han mandado esto si lo que necesitas es antinflamatorio.

En fin, visitar al médico lo justo y tomar, más bien, ninguna medicina porque te arreglan una cosa y te descomponen cuarenta.

PD.- Notooo que has estado cambiando el mobiliario del blog ;.) Yo en breve haré alguna pequeña reforma en mi jardín

Saludos desde España

Murasaki dijo...

A veces es peor el "remedio" que la enfermedad...

Siento que cada vez los médicos han ido degenerando en una especie cínica y despreocupada, se les olvidó que tratan con seres vivos y sensibles.

Te mando un abrazo grandote, espero que pase pronto este calvario médico y que te recuperes. :)

Denise dijo...

Mjm... pero a veces es peor hacerse la loca, como yo, y no ir al doctor, aunque sea un matasanos!

Mamen dijo...

Bueno, si hablamos de refranes, hace poco escuché en la puerta de un Centro de Salud este: "Más mata la receta que la escopeta" jeje, el enfermo sufría mieditis además de otras dolencias.

Pero al que realmente hay que hacer caso es a este otro: "Más vale llegar a tiempo que rondar un año". O mejor al archiconocido: "Más vale prevenir...

Besos Mariela.

Cromatica dijo...

No hay discusion en cuanto a la prevencion, ahora que estamos en plena campaña de prevenir cancer de mamas, y otros tipos, imaginate cuantas se han salvado porque lo descubrieron a tiempo.
Claro que no hay que caer en el abuso de la prevencion, pero hay situaciones razonables que la ameritan.

Espero ya tengas mas de 24 horas sin echar humo.

Abrazos