miércoles, julio 25, 2007

Tangamandapio (parte 5)

El regreso a la templada capital conllevó el frío que entra por la piernas al descender del carro que viene todo acalorado de tanta playa.

Lo había logrado, había regresado a su casa y ahora tan solo tendría que lidiar con su amor menos que correspondido. Aunque...."no, no y no, esas llamadas de ella nada tienen que ver".

Al día siguiente, calculando que era ese lunes feriado en que ella regresaría de la playa procuró llamarle para saber si estaba bien, ella rápidamente respondió a su llamado, como hasta ahora siempre había hecho, y le dijo que casualmente llegando a su casa estaba, y que además iba a ver en qué estado estaba la orquídea que él anónimamente le había enviado de regalo hacía unas semanas.

Cuando ha terminado una vacación, un paseo o una fiesta siempre se da un incómodo síndrome de adaptación que no siempre es llevadero. Teléfonos, mensajes, celulares, correos sin responder, trabajos por hacer.

Ella, en quien pensaba al dormir.
Ella, de quien se enamoró.
Ella, la que tenía su corazón entre las manos y las garras parecían tan fuertes como de dragón.

Qué estrategia seguir?

Estrategia, la palabra clave....le dijo ella cuando él le comentó que lógicamente su corazón mucho tenía aún por ella y por sentir.....

"Las estrategias son las que tienes que tener para irte "sacando esto", le decía ella, inclusive le comentó que al estar él en terapia, pues que aprovechara para que le "acompañaran" en el proceso. (otro indiscutible rastro de ese narcicismo narcótico que la caracterizaba). El no sabía si llorar o reír con esto, ahora ella se había tornado en su confidente de los males que ella misma propiciaba! Esto es demencia! Delirio! O enamoramiento?

3 comentarios:

Marcela dijo...

tengo que leer los anteriores con calma.. saludos!!!!!

Sirena dijo...

Interesante historia la que estás contando. Yo también me tengo que leer desde el principio, sino no cojo el hilo. Por cierto, ¿que es Tangamandapio? ¿una ciudad?

Mariela dijo...

hola!!!

tangamandapio es una ciudad imaginaria (hasta donde sé)