domingo, junio 03, 2007

Nieves de trópico

Hay días que pululan de buses, vagones y carretas
Se entierran en lodo, asfalto y un poco de asbesto
Comprenden perfumes en sostenidos

Hay días en que los papeles inundan y se gastan
Se persinan de ave marías y rosarios
Contemplan templos inundados de incrédulos buscando fe

Hay días maduros y llenos de frascos de leche
Silban entre plátanos maduros y arroces con canela
Conservan frijoles y fritangas de a dos por libra de manteca

Hay días de poesía y verso
Sonetos, velvetinas y composiciones
Consejos llenos de café, tabaco y un tango no de acordeón pero de piano

Hay días donde todos los colores se hacen grisáceos
Suenan flores de entierro
Convive la muerte con el hedor de la vida

Hay días hermosos y perfectos
Secuestro de presencia, con ojos, nariz y boca
Comediar con tu olor en conserva

Hay días en que nunca has estado
tus rodillas no han rozado tobillos bajo mesas
Comenzaron las estrellas a enloquecer sin ser ya día

3 comentarios:

Marcela dijo...

Lo mejor de todo es que cada día cada vivencia, te hace un poco mas humano y si aprendes a sacarle el mejor sabor… hasta los mas amargos se disfrutan y se gozan… que hermoso…

Amorexia dijo...

Siempre habrá días con sus noches y madrugadas, para so;ar a toda hora, y nunca ningún mal día se interpondra en el escalofrio, la primera mirada, el beso, la guerra perdida, la sonrisa ganada, o las estrellas que bien dices juegan en tu cielo de mediodía.

Cromatica dijo...

Bello!
como describes la rutina entre lo burdo y lo delicado.

Me encanta.

Abrazos