martes, junio 19, 2007

La condena


Luis quiso jugar con muñecas desde niño. Las novias no le hicieron zizaguear y encontró cariño y compañía en su amigo de al lado. El maricón de la casa blanca, el que tiene a las amigas tortilleras.


Carmen no tuvo padre y creció anhelando ese calor que decían sentir sus amigas en el día del padre y el "vals" de quince años. Buscó siempre hombres mayores, la sometida de la clase.


Pedro y Juan vivieron con sus padres, pero el alcoholismo de su padre empañaba los vidrios de la casa por las noches. No estudiaron y se dedicaron a "echarse las birras" de doce en doce por noche. Los vagos borrachos del apartamento de arriba.


Adriana añoró tardes con su madre, cafés donde abuelita o hermanas con quien conversar. Todo eso se compensaba con el dinero mensual que le llenó de juguetes y electrónicos caros. Ser pobre apesta, aprendió. Hoy es "dama de compañía" trilingue y está en catálogos de hotel. La puta esa del 23.


José no comprendía cuando algo no le salía como él así lo quería. Su madre le cambió de escuela cada vez que los profesores "malos" parecían sólo tocarle a él. Hoy no toleró que la batería de su auto nuevo dejara de funcionar en medio aguacero. Aunado a esto su "ipod" no es de los que reproducen video y quiere otro celular. A tanta frustración insostenible la palió poniéndole una soga al cuello. Se suicidó. Ese, el loco de la casa de alto.


Viviana no entendió como debía creer y respetar una Institución que la denigraba en nombre de Dios. Todo es pecado, la mujer sumisa y las decisiones en relación a su proceder como fémina la dictaron siempre machos. Es atea y no tolera una Iglesia. La pecadora que vive en el aquel "chozón".


María se detiene y piensa, mal a veces, bien otras. Cuestiona y analiza. Le parece absurdo cuando gobernantes engañan a su favor y los pobres no tienen qué comer. Hasta comprendió que las fábrcias de armas eran un negocio. Hoy va a marchas, apoya a los pobres y la injusticia humana le duele. La comunista del condominio 17B.


César tiene dos hijos de matrimonio, otro "por fuera" y una madre senil. La casa no tiene piso, las rendijas son tan grandes que las ventiscas parece se originaran en la habitación que es a la vez cocina y recepción de su rectángulo de lata. Ha buscado trabajo infructuosamente, los niños tienen hambre y recientemente uno tiene lombrices y el otro epilepsia. Recoge basura de los desechos del mercado buscando algún alimento. Empacó cuatro cosas y cruzó "por monte" la frontera. El hijueputa nica de la construcción.


El peor defecto de la humanidad es condenar todo aquello que el intelecto no le permite comprender.

19 comentarios:

Rabiosa dijo...

París.
Mi sueño.

Novios zigzagueando.

Detesto que condenen lo que el intelecto no puede comprender.

Los pobres no tienen qué comer.

El día huele a verano.

Au revoir,fleur.

Heriberto dijo...

Lo atrevido de la ignorancia, en todo el sentido de la palabra.

Sirena dijo...

No entiendo como se atreven a juzgar, condenar y entrar en las descalificaciones o juicios gratuitos de las personas. Buen texto. Besotes, guapísima...

Sonny dijo...

La tragedia presente siempre....

Saludos

Denise dijo...

Uf. Suena al perfecto inicio de una novela, con la desventaja de que en esta -como en la vida- los demás juzgan sin pensar, solo pueden ver la paja en el ojo ajeno.

Marcela dijo...

A los seres humanos nos gusta juzgar tengamos o no la razón, le ponemos etiquetas a las personas, incluso quien tu menos creas, a mi me las ponen nada mas al conocerme pero como siempre digo… muy pocas personas me conocen y aquellas que lo hacen se llevan unas sorpresas… igual tendemos a juzgar todos, es algo de la humanidad creo….

Julia dijo...

Felicidades mujer, de las mejores cosas que he leído de tu alma.

Mariela dijo...

Pues si, juzgamos, idiotamente.

Gracias Julia, un beso

Malegar dijo...

¿Quien condena al condenado? ¿Juzgar tiene que ver con justicia? ¡Cuanta injusticia!. Me gustó leerte.

Amorexia dijo...

Vaya catálogo freudiano has montado aquí amiga, el problema viene de la intolerancia, de la superioridad y la razón que creemos tener, todos decimos "yo sé que mi familia y yo tenemos defectos" pero a la hora de puntualizarlos somos incapaces de admitirlos, y juzgamos a todos, menos a nosotros mismos. Excelente post.

Cindyta dijo...

Que dificil verdad, como solunar una vida que esta sin vida?!!!

"No estoy tan mal como pensaba, hay cosas y situaciones peores"

Saludos

Solentiname dijo...

entonces todo, todo tiene una explicación. Me ha gustado mucho. Y calcé como en más o menos dos etiquetas!

Javier Herque dijo...

Fui al perfil…leí:

“Me gusta la vida…”

Si…en cada uno de sus instantes sin importarte el color, el olor , el sabor…la vida de la que sacas y sonsacas …metes y arremetes…deslindas y entintas…la compleja verdad que parece mecerse entre tus renglones distanciados.

Un placer leerte.

ElPoeta dijo...

Muy bueno, Mariela, somos producto de nuestro entorno y de nuestra familia. Es triste la tendencia a condenar a la gente por lo que es sin analizar las causas. Un beso, amiga, gracias,
V.

Sirena dijo...

Ya voté, guapetona. Mil besos!!

Homo surfus dijo...

Mmmmhhh... yo suelo encasillar también a la gente en momentos de cólera o frustración, creo que la mayoría lo hacemos, es que cada vez somos menos tolerantes.

peregrina dijo...

Dur ariela, pero muy bien contado. la vda no es fácil ni sencilla, pero soy de las que tienen vocación por ella y trato de no prejuzgar.
Un abrazo

Garullas dijo...

te dejo una frase de tu comic preferido:
"¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?"

Carlos Guzman dijo...

¡¡puta, qué bueno está este!!
ahi dos cosas ahí, una es la abundancia de intelectos pobres que no pueden entender, y la otra es la maña innata del ser humano de simplificar y clasificar todas las cosas pegandoles una etiqueta... :-(

Saludos!

Atte.
"Carlos el loco de la casa 35"