lunes, marzo 12, 2007

La voluntaria

Voluntario (a):

Adjetivo del latín voluntarius :

Que se hace por espontánea voluntad y no por obligación o deber. (Diccionario Real Academia Española)

Y ahora resulta, inverosímil sí, pero como el papel bien aguanta lo que le pongan, pues se dejó, una vez más, poner estupideces.

Pobre de ese papel que algún día árbol fue y hoy es material de falsedad.

La tinta negra pagada por el pueblo se desperdició, se malgastó corriente al enviar un fax, se insultó el intelecto de esta servidora.

Corrían los últimos meses del año 2004. Setiembre arreciaba con rayos, truenos y centellas haciendo alarde de su mojada existencia.

Una mañana soleada el teléfono me hizo saber que tendría cita para un trabajo. La cita y lo demás fueron de rigor, es decir, protocolos, curriculae, preguntas y respuestas. Al mes y cuatro días de haber pasado la fiesta de la Vírgen de los Angeles hice mi romería personal al centro de la capital, a uno de esos edificios altos para este terruño. Piso dos....

Desde que ingresé aproveché mirar los techos teñidos de herrumbre que saludan por doquier. Posteriormente el Sr. Edward me indicó mi lugar de trabajo y mis funciones. Solo que......"todavía no, pero ya casi!".

Mis mañanas empezaron en las sillas para visitantes de dos funcionarias que estaban a gusto en su oficina hasta que dedocráticamente me hicieron hacerles ocho horas diarias de compañía. Los días transcurrieron y ni silla tenía, menos cualquier otro tipo de insumo. Aburrido, pero "ya casi" se arreglaría todo, vendría una compañera de trabajo y entonces pues ya a dos no podrían tener entre oficinas ajenas y pasillos en común.

Lo que yo no sabía era que la oficina sería una ilusión óptica a la cual acudir en caso de emergencia, con todo y "rómpase en caso de incendio"!

Tras cuatro semanas de estar ahí la vida se había derrumbado como galleta "María" en bolsita de plástico....

El Sr. Edward, jefe del momento, decidió tirarse del barco, la administración me cortó el nombramiento por razones tan enigmáticas como la paternidad de Cristo, y mi mamá decidió dejar este mundo para mejor no ver todo aquello.

Entonces ya era octubre, las lluvias habían arreciado aún más, los grises brillaban más que un cielo azul y la desesperanza berreaba por mis cuerdas vocales.

En mes y medio había quedado sin madre, sin salario, sin nombramiento y sin jefe. Bonito....para quien las estuviera pasando peor; total Miguel Angel hasta esposado bajó del avión.

A quince días del día de las brujas me hicieron conocer a una que como buena que es, no mostraba aún sus verrugas ni menos sus pósimas. Persona equis....la Sra. Margarita.

Margarita me hace el nombramiento indicado, pero...ups...solo por un mes!!! Qué error! Y ahora? Ya para esto yo había cumplido 29 años, mujer profesional y madura que debe saber cómo comportarse cuando lo que le provocaba era mandar a la buena mierda a más de uno.

Medidados de noviembre, va de nuevo....no pueden usar más la plaza utilizada para pagarme por motivos desconocidos, estos tal vez se comparaban tan solo con "no sé's" utilizados por otro de nuestros estelares expresidentes.

Bueno, ahora sí qué hago?

"Quédese, ya todo lo vamos arreglando, Usted no se preocupe...", dijo la Margarita y su Majestad el Príncipe del momento (Alberto) y uno de los sagrados.....el Sr. William. Bueno, si ellos lo dicen, pues verlo como un ahorro forzado. Total, a esas alturas ya en mi vida solo había bajuras, solo había tristezas y decepciones y el pensar en dinero no era mi prioridad.

Por las mañanas, cuando ya llevaba unas cuantas semanas de esta irrisoria y absurda historia la motivación se iba por el escusado con cada jalonazo de cadena. Despertarme era un castigo, dormirme una bendición y todo lo que estuviera en el intermedio una constante y maldita rutina de mierda.

Las semanas continuaron, sumaron meses, y hasta año nuevo celebraron y la situación seguía en el más absurdo limbo. Si la situación estaba así, ni qué decir yo.

Un buen día, cinco meses y medio después me dieron la noticia, me iban a pagar por trabajar!

Costa Rica se supera me dije, pero, un momento....y el tiempo trabajado sin paga? Venía en un cheque retroactivo¿?

Cómo?

No?

No me iban a pagar?

Cómo? Yo estaría ya paranoide?

Si tenía las cartas y los correos y las palabras de toda la monarquía, Edward, William, Margarita, Alberto.....

Hoy sigo sorprendiéndome cada vez que me llega el salario quincenal....una nunca sabe!!!

Mandé cartas, hice reclamos administrativos, asistí a reuniones, mandé correos...

Un buen día, nuevamente de ingenua, creí que la Defensoría de los Habitantes podría hacer algo por mi. Total, es un derecho inalienable? O no?

La Margarita ha contestado a la Defensoría que ella no sabe nada, que lo que sí sabe es que yo estaba de voluntaria a sabiendas de que eso sería un factor "de peso" para obtener mi posterior plaza y consecuente salario.

Hoy en día la Defensoría se debate entre sus propios papeles, las cartas que aún sigo enviando siguen sin respuesta y todos se cuestionan como hacer para pagarle a una funcionaria que estuvo sin nombramiento durante tanto tiempo por responsabilidad de ellos.

Total, que la Institución gasta haciendo camisetas, toldos y ferias de salud que no curan ni a los sanos. Pero, no hay dinero.

Voluntario (a):

Adjetivo del latín voluntarius :

Que se hace por espontánea voluntad y no por obligación o deber.


La Monarquía se lava las manos y se pasa la palangana, y yo tan solo pretendo me paguen lo que trabajé.

Será que estamos como en las Monarquías decapitadas de la Francia de 1789?

9 comentarios:

Hugo dijo...

Comprendo todo lo que sientes. Pero no te creas que solo sucede en tu país. En el mío tambien y yo fuí uno de los "voluntarios" por bastante tiempo.
En fin... mal de muchos, consuelo de tontos.
Un beso

el bUrrO dijo...

Y mae que suplicio !!
En ese momento tan amargo,aveces la vida nos da la espalda, y un taquito q nos pega en los testiculos.
Siga luchando (q facil decirlo, este teclado es como el papel, aguanta de todo)
..." desde Espartaco, hasta Mandela, la historia de la humanidad podria resumirce como una lucha constante y persistente para obtener la independencia añorada, cualquiera que ella sea..."

*del libro "amar o depender

Mariela dijo...

Así es amigos, ahora lo vivo en paz, pero sin quitar el dedo del renglón. Creo todavía en la justicia y pienso que tarde o temprano (mejor dicho, ya será tarde porque el temprano ya pasó) se solucionará.

Buitre Desahuciado dijo...

Ojalá así sea Mariela.

¡Cerdos! ¡Mil y más veces, cerdos!

el bUrrO dijo...

aguante MAri !!!! el que rie de ultimo rie mejor, ME unvitas a una empanada en la san martin con esa harinita???

Heriberto dijo...

Ay que si Kafka hubiera vivido aquí las que habría escrito.

Espero que todo se solucione, aunque he escuchado muchas historias de horror semejantes de personas con las instituciones del Estado.

Julia Ardón dijo...

Yo que vos paro en seco la cosa. ¿ Cómo seguir en ese limbo?
Y por supuesto, poner la denuncia laboral respectiva.

Mariela dijo...

Estoy en estos momentos con la Defensoría, que alega que "lo más que puede hacer" es "recomendarle" a la Institución que la próxima vez que haya voluntarios (ya que dicen que como mi jefa dijo eso, es la palabra de ella contra la mía...) lo hagan por medio de documentos!

Insulto a la inteligencia, a la dignidad, a las mujeres y al ser humano!

el bUrrO dijo...

mari !! gracias por estar ahi en los recomendados, no se embarque, q mi blog es cultural, pero en un grado menor !!!

Y mae, voluntaria, aguante, que la vueta cae. saludos desde el getho, barrio san roque, liberia.

manana a esta hora estare en chepe, feliz con los compas !!!

viva chepe.