domingo, enero 21, 2007

De a parado...

A noventa y seis horas de haber tenido la panza al viento, o mejor dicho al aire que no siempre está acondicionado a una, y menos cuando hace frío; habiendo tenido un bisturí entre pecho y espalda, más unas cuantas aspiradoras sacando desde vesícula en adelante, ha habido toda clase de experiencias.

La vida cambia cada segundo, la condición para morirse es estar vivo y para enfermarse estar sano.

Una semana de reintegración laboral, de hasta desidia por retomar ese vaivén cotidiano entre pacientes, margaritas amargadas y familiares de calcinados en incendios de hospital se vio bruscamente interrumpida por los sucesos ya conocidos.

Mi familia se presentó al hospital, mi hermana menor con más cara de loca que de cuerda, mi papá con un dejo de tristeza e impotencia en la mirada, mi abuelo un tanto confiado en que si él a sus casi 90 anda pura vida, pues como me iba yo a poner mal, mi tía siempre presente, siempre ahí, siempre linda.

Los días han pasado, he aprendido que caminar era algo que daba por sentado (aunque lo haga de "a parado") y que cuesta retomarlo sin un look a lo "jorobado de Notre Dame".

3 comentarios:

Carlos Guzman dijo...

wow... tenia rato de no pasar por aquí... y veo esto...
Espero de corazón que te pongás mejor, y saludos como siempre.

Gitana dijo...

no puede ser!!! que madre que estes enfermita!!! voy a pedirle mucho a Dios por ti!!!
que sigas mejor!!!

Mariela dijo...

Gracias chicos!!!!!!!!!!!!!