martes, enero 30, 2007

Lo que fue México

Estas fotos son todas de Morelia, adonde se puede observar el parque, la gente y un simpático rotulito. El mural es de Orozco, reflejando las necesidades del ser humano.









Y aún es, porque aunque el egocentrismo con un soplo de egoísmo me tenga grabadas las imágenes en la memoria, estas ya son eso, memoria. México ha seguido viviendo, desde que me fui y hasta que vuelva. Como todo. Los jóvenes con globos estarán tal vez en la misma esquina, pero vestidos diferentes y con otro humor. El señor que me limpió los zapatos probablemente esté en el mismo parque pero hoy comiéndose un taco al pastor. La señora insoportable del hotel tal vez se haya pagado a ver y un terapeuta le esté resolviendo su mal genio. La querida amiga mexicana estará planeando no qué hacer por la noche sino qué curso tendrá que dar mañana. El guía turístico estará explicando nuevamente que él gana el salario mínimo (aunque solo lo haya dicho en inglés, para los gringos...adivinen por qué) pero diciéndole a los turistas que mejor almorzar en el restaurante del frente del que nos llevó a nosotros. El salonero amable seguirá dando margaritas pero tal vez haya tenido que servir una que otra Coca Cola. El pregonero ya no anuncia la vieja nueva del niño de Luis Miguel.

Enfin....

El viaje consistió en diez días paseando y disfrutando de lo lindo.

Unos días en el DF me hicieron sentir esa bella sensación de que al lugar al que has sid0 feliz se puede regresar siempre y cuando se pretenda serlo de nuevo pero por diferentes razones. El clima estuvo caprichoso, frío por las noches, muy frío. Soleado y sin nubes por el día, la contaminación estaba de vacaciones de Navidad por lo que se sufrió más por ella en Guadalajara que en el distrito.

Un microbús con seis personas nos recogió en el hotel, empezaríamos la "ruta de la independencia". Iniciando en Morelia, pasando por Guadalajara, Tlaquepaque, Pátzcuaro, Guanajuato (de morirse, lo mejor para mi!), San Miguel de Allende y Querétaro inicié el año 2007. Cada lugar con sus encantos y sus dolores coloniales. Las iglesias hermosas y hasta el alma de oro y plata junto con los indígenas sentados en sus afueras pidiendo qué comer. Los mismos cuyos ancestros fueron esclavizados para construirlas pero una vez terminadas se les prohibía ingresar. Aprendí que el "Pípila" fue un indígena que añorando una bien merecida independencia se puso una piedra al hombro (literalmente sobre toda la espalda) para poder sobrevivir a los ataques españoles y prenderle fuego al fuerte en Guanajuato y permitir que sus compañeros ingresaran, los mismos que a su vez fueron decapitados y cuyas cabezas guindaron durante tres años, una de cada esquina del edificio, para que el pueblo viera lo que les pasaría a los "insurgentes". (cualquier similitud con Bush es mera coincidencia).

Siguió el viaje por diversos pueblos, la comida deliciosa, los tequilas también!


Guanajuato, como dije, fue lo que más me gustó, su "savoir-vivre", tiene un no sé qué además de los colores por todas partes, la fiesta, la gente alegre, cada esquina con música y con los clásicos tonos rancheros me parecieron geniales. Por el contrario, San Miguel de Allende es como la sucursal de USA en México. Todo lo que se escucha es inglés, es uno de los destinos favoritos para los gringos que quieren retirarse y por lo tanto no tiene ese sabor autóctono que tiene Guanajuato. Los edificios bellos, las callejuelas, pero con rótulos en inglés y bagels en vez de tacos..pues como que no.....

En síntesis, fue una buena despedida de vesícula que ya estaba cantando nube viajera y yo ni cuenta me daba. La perdí como se pierden esas cosas que no siempre tienen mucho sentido pero duelen cuando se van.

domingo, enero 28, 2007

México

Aquí unas cuantas fotos de México, pero iré poniendo muchas más


Pátzcuaro, 1 enero 2007



Morelia
Morelia

La piñata "más grande del mundo". 31 diciembre 2006

sábado, enero 27, 2007

Yo propongo


Que ante tanta palabrería, ridiculez y premura por querer aprobar de "a socollón" un pinche tratado con el país de los cowboys y hamburguesas se dividan los mares y a cada quien su medicina.

1. Todos los que aprueban el TLC no tendrán que pelear más, ya no hay necesidad de pedir plata al Tío Sam para pagar vallas publicitarias, pintar buses ni pagar anuncios a color en los periódicos.
2. Podrán todos continuar practicando su inglés al mejor estilo tejano y sentirse orgullosos de que en su patria cada día se hable más en dólares y "sales".
3. Tendrán la oportunidad de vender todo lo que producen a eruditos gringos que quien quita y hasta les protejan la propiedad intelectual.
4. Se pasearán por los "malls" sin necesidad de apreciar ni media montaña o animal silvestre que de por sí solo sirven si se les puede sacar plata.
5. Se les brindará el orgullo y honor de sentirse triunfadores, de haber tenido la visión ciega de saber que en Costa Rica el TLC sería diferente, no pasaría igual que en México. Es más, a los ticos que por estar tan bien acá quieran convertirse en inmigrantes para vivir deportes extremos se les abrirá una puerta especial en la muralla por allá por el Río Grande
6. Y quizás lo más importante: entregarán altruistamente los trabajitos que ahora tengan para ofrecerse de primeros en la fila a trabajar gustosamente en todo tipo de maquilas.

Los que no estemos de acuerdo con el bendito tratadito que ocupa tinta, papel, discusiones eternas entre diputados y súplicas vaticanas presidenciales, que NO se nos aplique.

Será mucho pedir, o será que ya en la eterna y "nobbelística" paz y democracia no se puede soñar?

jueves, enero 25, 2007

Sueños gaseosos

Pensando en cuantos así,
ningunos asá,
y otros por allá.

Llamadas tuyas quise tener,
atenciones ante un efímero padecer,
tentaciones de sentir a todos a mis pies.

Presencia ausente he de tomar,
entre las gargantas lejanas a un bar
y las botellas sin acabar.

Teniendo caricias por responder
brazos a estrechar y piernas con quien bailar.

Se esfuma aquel Edén, que algún día fue un perder
no el Paraíso prometido, sino las manzanas qué comer.

domingo, enero 21, 2007

De a parado...

A noventa y seis horas de haber tenido la panza al viento, o mejor dicho al aire que no siempre está acondicionado a una, y menos cuando hace frío; habiendo tenido un bisturí entre pecho y espalda, más unas cuantas aspiradoras sacando desde vesícula en adelante, ha habido toda clase de experiencias.

La vida cambia cada segundo, la condición para morirse es estar vivo y para enfermarse estar sano.

Una semana de reintegración laboral, de hasta desidia por retomar ese vaivén cotidiano entre pacientes, margaritas amargadas y familiares de calcinados en incendios de hospital se vio bruscamente interrumpida por los sucesos ya conocidos.

Mi familia se presentó al hospital, mi hermana menor con más cara de loca que de cuerda, mi papá con un dejo de tristeza e impotencia en la mirada, mi abuelo un tanto confiado en que si él a sus casi 90 anda pura vida, pues como me iba yo a poner mal, mi tía siempre presente, siempre ahí, siempre linda.

Los días han pasado, he aprendido que caminar era algo que daba por sentado (aunque lo haga de "a parado") y que cuesta retomarlo sin un look a lo "jorobado de Notre Dame".

viernes, enero 19, 2007

Crisis parte alguna

Entre llamadas telefónicas, amigas positivas, mensajes sin responder o dolores que daban lecciones de vida por sí mismos empezó la mañana del miércoles.

Había escogido ese día de vacaciones, tenía 2 días pendientes que tenía que tomar pronto. Me levanté tarde, y me iba a bañar más tarde aún. Una vez chinga piringa frente a la puerta de la ducha, cuando una pierna ingresó al mojado suelo y la otra todavía se sostenia en tierra firme me empezó el dolor. La espalda, mucho dolor de espalda. Respirar dolía, del lado izquierdo, el pulmón me dije yo, y me austó ese dolor nuevo, que se estrenaba en mi memoria, que atacaba cada inhalación. Saqué rápidamente la pierna de la ducha y me puse un paño, era tanto el dolor que pensé en no salir dando gritos chinga (aunque claro que tampoco era insoportable pq sino un par de nalgas brincando por la casa hubieran sido realmente poco importantes). Empecé a reflexionar, la psicóloga que vive en mí empezo a sacar conclusiones. Un ataque de angustia? Estrés? Calma.....me dije, respire profundo, báñese, todo va a estar bien. Entonces tiré el paño y me metí en la ducha, aunque con dificultad para respirar.

Salí rápidamente....me vestí con ropa bastante cómoda y floja y me fui a que me revisaran. Tanto por un pedo encajado, pensé......y me revisaron, y me mandaron ultrasonido y empezó el infierno de Dante.

"Qué feo tiene el hígado señorita", me dijo el radiólogo sin tacto de ningún tipo más que el del aparato que operaba. "´Cómo feo?", le dije. "Pues realmente dañado, desagradable, pienso que tiene que estudiarlo inmediatamente, y además tiene piedras en la vesícula".

Empezaron las lágrimas, pensé que si tenía un hígado horrible la cosa estaba fututa, ya entonces sería una tragedia, y sé bien que hígado malo no implica vida larga necesariamente.

Tiene que internarse, me dijeron, y ya. Ni siquiera tiempo para ir a la casa, exámenes de sangre y demás. Pensé consultar con otro médico, por aquello de dos médicos ven (y cobran) más que uno. En síntesis me dijo, eso ni con un milagro te salvás de la cirugía, vayase rápido antes de que se le reviente la vesícula y sea un grave problema.

De ahí en adelante, más punzadas, vías mal y bien tomadas, susto, mucho susto.........

Más llanto, más temor ante la inminente biopsia que harían del hígado.

Una vez afuera, cerca de medianoche me dicen que no estaba el hígado tan mal, se evitaron hacer una biopsia innecesaria....tiene grasa eso es, además de estar afectado por tener la vesícula taponeada. Me sentí feliz, contenta, y pensé, una vez más el regalo de la salud!

Quiero darme besitos en el espejo todos los días.....

Eran piedras!

Antier empecé con dolor al respirar.

Para agravar la situación, decidí pensar que no estaba pudiendo respirar, lo cual era bastante cierto. El dolor era en la espalda......

Continuó y casi no podía moverme del dolor, contractura muscular pensé.......aunque no siento tanto estrés!

Decidí no almorzar temprano como tenía planificado porque ese dolor tenía de todo menos de normal. Me fui a hacer exámenes, cálculos en la vesícula! Y eso entonces qué? Operación, ya...."mire con sus propios ojos", la piedra enclavada en el conducto......"cómo se deshace", pregunté.....no se deshace cunado está ahí, obstruye, y conforme pasan las horas se inflama cada vez más hasta que revienta......la vesícula....y ahí si es un mierdero (más las bilis).

Me dio por llorar....

Cómo así? Por qué? Hoy? Tengo miedooooooooooooo!

Ocho de la noche en quirófano, medianoche sin vesícula.....mañana con dolores espeluznantes......hoy ya todo va un poquito mejor.

miércoles, enero 17, 2007

Roca

No te he visto pasar,
te he tenido en la piel, en las uñas, en el cuello y las orejas.

No has volcado tus ojos a mi ausencia,
no has percibido el calor de mi mirada,
no has respondido la llamada,
no has iluminado la noche,
no has internado la angustia.

domingo, enero 14, 2007

De regreso

Después de unos días bastante ajetreados decidí darle bola nuevamente al blog.

México es ahora parte de bellos recuerdos, rancheras y unos cuantos margaritas.

Costa Rica sigue su cuesta de enero buscando un año mejor que el anterior y un gobierno apelando a que tal vez ahora sí se nos hace y nos aceptan como cuasi colonia.

Hussein terminó ahorcado y no por voluntad propia sino por otro gobierno de avanzada que consideró importante hacerle ver al mundo que nadie escarmienta en pescuezo ajeno.

Todos los gringos que de alguna manera se han creído el sueño americano además de los que burlaron la muralla que ya casi se hará van en vuelo directo a Iraq, veinte mil más, pero bien podrían ser un millón de una vez, brindarle la oportunidad a todos!

Pero volviendo a mi México lindo y querido, que lindo y qué querida es esa tierra adonde siempre he encontrado cariño, compañía y motivación profesional. Qué alegría ver un pueblo que además de tener a su patria clavada en las entrañas se enorgullece de sus taquitos, chilaquiles y moles así como las rancheritas y las gruperas. Tienen influencia de cientos de invasores a lo largo de su historia, muchos han querido apropiarse de todas las minas y riquezas, y con todo y mélanges siguen sosteniendo su identidad por sobre todo. Hay orgullo nacional, hay interés de no derretirse ante todas las influencias exógenas que no solo por serlo ya tienen que ser malas pero empiezan a serlo en el momento que se desprecia lo propio para copiar lo ajeno.

Costarricense usted? Preguntaban por ahí, y más de uno me decía, "qué bueno ese país que ha sido el único que se ha sabido mantener frente al TLC....", se nota que el ejemplo de México a alguien le llegó.....

Y yo me decía.....estaremos hablando del mismo?

martes, enero 02, 2007

Aquí entre tacos, huaraches y tequilas

Entre la alegría de compartir con amistades he podido pasar estos últimos días.

He estado en Ciudad de México y ahora de pueblito en pueblito en un viaje que realmente no tiene nada que envidiar a nada.

He observado murales de Orozco y Rivera junto con las injusticias de indígenas que se tiran por los suelos rogando a algún feligres que le entregue algo a la salida de una iglesia.

Por ahora tengo tanto que contar que esperaré a llegar, pero entre tanto deseo un feliz año nuevo a todos y todas!

lunes, diciembre 25, 2006

ESTAS NAVIDADES SINIESTRAS ( por Gabriel García Márquez)



Ya nadie se acuerda de Dios en Navidad. Hay tantos estruendos de cometas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace 2.000 años en una caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil años antes, el rey David.

954 millones de cristianos creen que ese niño era Dios encarnado, pero muchos lo celebran como si en realidad no lo creyeran. Lo celebran además muchos millones que no lo han creído nunca, pero les gusta la parranda, y muchos otros que estarían dispuestos a voltear el mundo al revés para que nadie lo siguiera creyendo.

Sería interesante averiguar cuántos de ellos creen también en el fondo de su alma que la Navidad de ahora es una fiesta abominable, y no se atreven a decirlo por un prejuicio que ya no es religioso sino social.Lo más grave de todo es el desastre cultural que estas Navidades pervertidas están causando en América Latina.

Antes, cuando sólo teníamos costumbres heredadas de España, los pesebres domésticos eran prodigios de imaginación familiar. El niño Dios era más grande que el buey, las casitas encaramadas en las colinas eran más grandes que la virgen, y nadie se fijaba en anacronismos: el paisaje de Belén era completado con un tren de cuerda, con un pato de peluche más grande que Un león que nadaba en el espejo de la sala, o con un agente de tránsito que dirigía un rebaño de corderos en una esquina de Jerusalén. Encima de todo se ponía una estrella de papel dorado con una bombilla en el centro, y un rayo de seda amarilla que había de indicar a los Reyes Magos el camino de la salvación. El resultado era más bien feo, pero se parecía a nosotros, y desde luego era mejor que tantos cuadros primitivos mal copiados del aduanero Rousseau.

La mistificación empezó con la costumbre de que los juguetes no los trajeran los Reyes Magos -como sucede en España con toda razón-, sino el niño Dios. Los niños nos acostábamos más temprano para que los regalos llegaran pronto, y éramos felices oyendo las mentiras poéticas de los adultos. Sin embargo, yo no tenía más de cinco años cuando alguien en mi casa decidió que ya era tiempo de revelarme la verdad. Fue una desilusión no sólo porque yo creía de veras que era el niño Dios quien traía los juguetes, sino también porque hubiera querido seguir creyéndolo. Además, por pura lógica de adulto, pensé entonces que también los otros misterios católicos eran inventados por los padres para entretener a los niños, y me quedé en el limbo.

Aquel día como decían los maestros jesuitas en la escuela primaria- perdía la inocencia, pues descubrí que tampoco a los niños los traían las cigüeñas de París, que es algo que todavía me gustaría seguir creyendo para pensar más en el amor y menos en la píldora.

Todo aquello cambió en los últimos treinta años, mediante una operación comercial de proporciones mundiales que es al mismo tiempo una devastadora agresión cultural. El niño Dios fue destronado por el Santa Claus de los gringos y los ingleses, que es el mismo Papa Noél de los franceses, y a quienes todos conocemos demasiado. Nos llegó con todo: el trineo tirado por un alce, y el abeto cargado de juguetes bajo una fantástica tempestad de nieve. En realidad, este usurpador con nariz de cervecero no es otro que el buen san Nicolás, un santo al que yo quiero mucho porque es el de mi abuelo el coronel, pero que no tiene nada que ver con la Navidad, y mucho menos con la Nochebuena tropical de la América Latina.

Según la leyenda nórdica, san Nicolás reconstruyó y revivió a varios escolares que un oso había descuartizado en la nieve, y por eso le proclamaron el patrón de los niños. Pero su fiesta se celebra el 6 de diciembre y no el 25. La leyenda se volvió institucional en las provincias germanicas del Norte a fines del siglo XVIII, junto con el árbol de losjuguetes. y hace poco más de cien años pasó a Gran Bretaña y Francia. Luego pasó a Estados Unidos, y éstos nos lo mandaron para América Latina, con toda una cultura de contrabando: la nieve artificial, las candilejas de colores, el pavo relleno, y estos quince días de consumismo frenético al que muy pocos nos atrevemos a escapar.

Con todo, tal vez lo más siniestro de estas Navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: esas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducidos del inglés; y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena de haber inventado la electricidad.

Todo eso, en torno a la fiesta más espantosa del año. Una noche infernal en que los niños no pueden dormir con la casa llena de borrachos que se equivocan de puerta buscando dónde desaguar, o persiguiendo a la esposa de otro que acaso tuvo la buena suerte de quedarse dormido en la sala. Mentira: no es una noche de paz y de amor, sino todo lo contrario. Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere. La oportunidad providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por indeseables: la invitación al pobre ciego que nadie invita, a la prima Isabel que se quedó viuda hace quince años, a la abuela paralítica que nadie se atreve a mostrar.

Es la alegría por decreto, el cariño por lástima, el momento de regalar porque nos regalan, o para que nos regalen, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz de que los invitados se beban todo lo que sobró de la Navidad anterior: la crema de menta, el licor de chocolate, el vino de plátano. No es raro, como sucede a menudo, que la fiesta termine a tiros. Ni es raro tampoco que los niños -viendo tantas cosas atroces- terminen por creer de veras que el niño Jesús no nació en Belén, sino en Estados Unidos.

Artículo publicado ayer en El País, España.

Colaboración de Samadi Retana
(tomado por el blog de Julia: Por la boca vive el pez)

De pavos y tamales

Entre unos y otros se llevó a cabo, una vez más, la celebración familiar.

Mis tías hace años cambiaron la pierna de cerdo por el pavo con "gravy" y luego "pecan pie". Yo por variar me quedé con más antojo por el cerdo pero no es despreciable el sabor del ave en mención.

Cada vez que parqueo mi carro un 24 por la noche en la casa de una de mis tías siento como si el tiempo se hubiera detenido bajo el árbol de mango en el que reposa mi carro pacientemente mientras inicio la repetida historia. Disfruto el tiempo con mi abuela, es indescriptible la sensación de bienestar que me provoca el sentarme con ella.

La cuñada decidió hacerse colochos rubios y lucía extasiada mientras le decían que parecía una quinceañera, el abuelo se sentó a contemplar como todos han envejecido desde su punto de vista. El antes bebé sigue siéndolo sólo que ahora un poco menos bueno y más llorón. Los novios repitentes se sentían un poco más a gusto al saber qué esperar y los nuevos intentaban calzar en una celebración un tanto más comprometedora que la clásica visita familiar.

Los tíos que siempre preguntaban por los novios no lo han vuelto a hacer conmigo, desconozco si es porque se cansaron o no quieren exponerse a cualquier tipo de respuesta. La tía ajena me indicaba que me consiguiera uno menor, unos tres años menor, que las mujeres son quienes dominan en las casas y que es más domable uno "pequeñito". Aclaró que lo que no tenés no te "hace falta", por lo que no me angustie si no tengo hijos o marido! (vaya alivio...)

A la mesa principal me senté con mi abuela, a lo que la abuela de mis primas hizo el comentario de que desde cuando "yo era de los grandes". "Por estar a la par mía", contestó mi abuela. Esa misma señora cuando se habló de la pobreza en el mundo dijo que a ella le preocupaba extraordinariamente eso, que debía de ser terrible, por ejemplo, la gente en Vietnam y las mujeres con menstruación sin tener dinero para Kotex!

Posteriormente la india comida se puso al camino y me dirigí al otro extremo de la ciudad adonde más de un zigzagueante borracho me alteraba el camino. Más tíos, más primos y por supuesto pavo. El estómago no quiso alterarse más, tanta nicotina durante el día ya le estaba agrediendo lo suficiente. Pasaron los vinos, los regalos, la ilusión infantil indescriptible de ver a alguien quitando un papel añorando que lo que le regalen sea verdaderamente algo que le guste.

La madrugada hizo aparición y las reuniones de rigor empezaron a extinguirse dando paso a la posibilidad de alejarme felizmente, diciendo: "gracias Dios, que faltan 365 días para que esto se repita otra vez!"

jueves, diciembre 21, 2006

En respuesta

Si buscan en el horóscopo verán que las escorpionas al igual que nuestros homólogos masculinos tendemos mucho a las facetas públicas que tapen muchas veces las procesiones, entierros y festividades que van por dentro.

Ante la petición de poner cinco cosas que casi nadie sepa de mi, se me ocurren a vuelta de memoria las siguientes:

1. Diciembre me trajo además de vientos alisios un reencuentro no tan deseado con la nicotina.
2. Sufrí un terrible ataque de acné en la espalda hace unos años
3. Detesto el spaghetti
4. Odiaba el idioma francés cuando empecé a estudiarlo porque no daba pie con bola
5. En estos días ando el corazón todo alborotado!!!!!!!!

sábado, diciembre 16, 2006

viernes, diciembre 15, 2006

Incongruencias

En la Costa Rica de mi infancia creció una fábrica de licores ya crecida, una tabacalera cancerígena, un parque sin ladrones y una casa sin alarmas.

Los bajonazos eran más frecuentes que ahora, y la cicatriz quedaba en cada rodilla al golpearse con tierra y arena subyacentes a un tobogán metálico.

Las luciérnagas se dejaban seducir en vasitos plásticos que apoyaban la fantasía de omnipotencia.

Aprendí que la bicicleta además de divertir era un magneto a cien metros de la casa porque los malhechores invisibles podían quererla.

Las clases nunca fueron tan aburridas como en la U cuando enseñaban a leer lo que ya yo leía. Escribían lo que mi motora fina no podía y los dibujos para arte siempre me los hizo alguna amiga.

Las moscas (si, las moscas!) eran mis mascotas fieles que además me transportaban mensajes desde mi aula de primer grado hasta mamá.

La invasión electrónica me llegó con una caja negra con un hoyo al centro al cual se le presionaba un objeto cuadrado hasta que ella decidiera abrirse y aceptarlo (continuaba la fantasía de superioridad). Había toda clase de objetos inexistentes que mataban o comían detnro de una matriz pero desde ya entendimos que todos en el mismo lugar no; coma o mate!

Posteriormente vinieron las fiestas en las que si la bolsita era generosa tenía ni más ni menos que chocolates gringos.

Siempre entendí que objetos caros y valiosos tenían que venir de otras partes menos de este cafetal con luces.

Así pasaron años nuevos, otros se hicieron viejos y en el intering escuché cada vez más que a lo importado hay que tenerle fe y que adonde haya autómatas ese sea mi lugar.

miércoles, diciembre 13, 2006

Vivir sin Pareja ( por Louise Hay)


Algunas mujeres se quedan atascadas en la pregunta ¿Cómo puedo ser feliz sin pareja?

La Margarita dijo si

Hoy me he enterado, después de ver como Telenoticias agrega un poco de pánico y sensacionalismo con un "eventual terremoto en San José" para estas épocas navideñas, que el edificio en el que trabajo (avenida segunda, CCSS) está "falseado desde el piso 8".

Qué importa si total yo estoy en el seis. Qué importa si aunque esté en el 13 o el -2 igual si colapsa colapsó.

Casualidades tiene la vida, resulta que adonde está dañado "mejor dicho rajado" es en el costado este. En ese costado tengo mi cubículo, mi compu, mis archivos, mis objetos personales y mi silla.

Unos metros hacia el oeste está Margarita.............y definitivamente los pactos con el diablo funcionan....logró que la dejen, le pidieron que se quede (no tienen "supuestamente" con quien reemplazarla por ahora).

Políticos tiene la vida, politiquerías entre gobiernos...

Seguiremos escuchando las "grandes obras" del no hacer nada.

Postulo para esta área dedicarse al área de corte y confección para Halloween, la capacidad de disfrazar todo es tan contundente que Hollywood desconoce del elemento que carece.

domingo, diciembre 10, 2006

Familia se agranda

Con una pequeña miembra más se engalana la familia para esta Navidad.

Tiene mes y medio.

Es traviesa.

Es una Golden Retriever y estoy buscando como hacer para que las dos french poodle que tengo en casa la acepten y dejan de ignorarla bestialmente.

Se aceptan consejos, sugerencias, trucos y demás....

domingo, diciembre 03, 2006

De tres en tres

Pinochet se infarta,

Fidel se esconde y Chavez celebra.

Los derechistas lloran a Pinochet, celebran que muera Fidel y se amargan por Hugo.

Los izquierdistas van al revés...

Los cristianos expían culpas por desear la muerte de alguno de los tres.

jueves, noviembre 30, 2006

Margarita

Hoy, incrédulamente escuchan mis oídos

Hoy la mañana pintó un hermoso día nublado

Las calles están musicalizadas

Los carros despiden esperanza en vez de humo

La noche invita a venir dándole espacio al día para que me entretenga

El sillón me acurruca y me canta canciones de cuna

Los pájaros me cuentan, los perros me hablan, los gatos maúllan

El amor se siente, las carcajadas revientan una sobre otra

El año no se acaba, se duplica

La Navidad me es indiferente, no penosa

El despertador ya no me agrede, me da la bienvenida

Hoy me he enterado que ella, la que tanto mal un día hizo, simple y llanamente se va....

Lejos de aquí....o al menos tan solo de mí